viernes, 14 de agosto de 2015

Cincuenta y ocho

Ana me dijo que tenía mucho calor, fue fácil decirlo, hemos llegado entonces. Yo ya estaba muerto, no era fácil determinar en donde empezaba el infierno, o donde acababa. Se puede entrar con facilidad, claro, pero no salir.

Cincuenta y siete

El poder en cualquier forma debería de tener caducidad; o terriblemente tener un punto bajo o alto en que se acabe. Sería mejor, aunque seguro se violaría la norma pronto.