domingo, 11 de noviembre de 2012

Cincuenta y uno


En su afamado taller, Daniela Márquez, enojada, explicó que el único motivo por el que, Trinidad Méndez, una joven novelista, había sido seleccionada en una importante editorial española para publicar su segunda novela, además como si fuera un acontecimiento en la literatura mexicana era que “esa”, la Trini, se la había chupado Patricio Sergius. Lo que era cierto. Aunque más cierto era que Daniela se moría por chupárselo también, aunque no la publicaran. Los rumores decían que Sergius era gay y que se estaba muriendo, por lo que la historia parecía falsa. Por si todo pintara para anécdota de actriz de televisa, la novela que se había publicado, que en el título anunciaba lo contrario, era una novela sobre putitos, como lo decía la misma Márquez.  

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