domingo, 3 de junio de 2012

Cuarenta y ocho

Detuvieron al poeta M.B.C., junto a dos de sus colaboradores, jefes de plaza, en una misión encubierta, una falsa deliberación de un nuevo premio nacional. Al momento de la detención habían logrado deshacerse de la mitad de los originales. Entre las páginas de uno de los libros, una antología en la que aparecen la mayoría de los que conforman la red, se encontró una relación de posibles seudónimos sospechosos. Antes de llegar el boletín de prensa aparecieron en internet manifiestos poéticos e incluso cartas al presidente para liberar a tan reconocidos poetas, incluso, que les habían robado un reloj y lo esperaban de regreso. Al solicitar a la notaría entregara las plicas aseguró el notario que habían desaparecido.