lunes, 31 de enero de 2011

Nueve

Rodolfo tenía ganas de matarlo. Era un antiguo amor platónico de Marcela, sentía que en cualquier momento cambiaba de opinión y decidía hacerla caso. Marcela respondía a las llamadas de él, enfrente de Rodolfo, y Rodolfo sentía como esas risas que escuchaba de ella jamás las había escuchado. Jamás le habían sonado tan sinceras. Preguntarle sobre él a ella sería peor, en una artimaña de defensa podría bien burlarse de Rodolfo y no contestar más.

domingo, 30 de enero de 2011

Ocho

A todos los momentos de mi vida he llegado después o antes de tiempo. No me preocupa que siga pasando así, que me retrase o adelante a lo que mi propia vida espera de mí, no atinarle a mi destino. Me angustia ser exacto, dar el paso al mismo tiempo que digo uno, y dar el siguiente al mismo tiempo que digo dos. La máquina es más delicada al ser más perfecta, cuando se falla, aunque sea por milímetros el error es enorme.

viernes, 28 de enero de 2011

Siete

Cinco pasos había entre ella y yo. Di media vuelta y caminé sin pensarlo, se lo había dicho varias veces. Nos encontramos por casualidad, esas casualidades fabricadas por mí. Le dije adiós sin que lo supiera, aunque creo que ambos sabíamos que no la volvería a ver. Los dos sumamos, y yo la resté a ella por fin. Tenía cosas que pensar.

jueves, 27 de enero de 2011

Seis

Yo soy todas las historias no contadas por mi madre, ni por mi padre. Yo soy los cuchicheos de algunos pasillos, la maceta rota en casa de mi abuela, los mil no quiero de una mañana normal. Yo soy un dedal hecho beso a la Pan, que lleva mi propia Wendy, sin campanita. Yo soy todos los diskettes olvidados cerca de mi librero. Yo soy los cuatro libros que se han quedado mis amigos y también soy los tantos que me he robado y que quedan entre los propios. Yo soy millares de hojas en blanco que me acompañan desde la preparatoria. Yo soy cientos de correos electrónico nunca contestados.

miércoles, 26 de enero de 2011

Cinco

Rodolfo pensaba en Vera, estaba seguro que ella no pensaba en él. Luego desviaba un poco su pensamiento, se acordaba que cuando estaba a su lado no dudaba de ella. Deseo tenerla más tiempo a su lado, se descubría enfermo de ella. Él tenía más mujeres y las olvidaba. Su cabeza se enredaba ella sola, se preguntaba si debía de dar por terminada la relación que tenía con Vea.

martes, 25 de enero de 2011

Cuatro

Eugenio dejó de respirar en la mañana, hace dos años. Nunca antes lo había nombrado por su nombre. En los dedos siento pasos de hormigas. No sé qué es lo que me hace sentirlo más lejano, si el escribir su nombre como si fuera un personaje más o si el hecho de que haya estado en una sala adentro de un ataúd, por unas horas, veinticuatro meses atrás.

lunes, 24 de enero de 2011

Tres

Creo que Vera es todo lo que temo. Pienso en Alejandra Vidal y en lo que podría representar para Sabato. He pensado en terminar con Vera como Ernesto terminó con Alejandra, afortunadamente todavía no me lo he permitido. Podría desaparecerla en una isla o dejar que se suicide, pero me quedan Marcela y Otilia y el pobre Rodolfo se volvería loco con ese par.

domingo, 23 de enero de 2011

Dos

A mi generación nunca le ha sido complicado iniciar las cosas, no le tenemos miedo a nada, a casi nada le tenemos miedo pues. Nuestro problema es mantenernos, seguir y terminar. Y peor todavía, nunca nos damos por enterados cuando los ciclos se terminan, y entonces si seguimos. Tal vez por eso Rodolfo no deja Otilia, a la única que no ama.

Uno

Me lo venía pensando hace tiempo, algunos meses. Ahora lo hago, vuelvo a iniciar. Si el mundo se termina en el 2012 quiero que únicamente se me tome en cuenta esto. Damos tercera llamada, pues, bienvenidos.