domingo, 15 de mayo de 2011

Veintiséis

Y Rodolfo recordando todo. Después del anuncio del embarazo de Marcela se acordaba porque la había dejado la primera vez, buscaba en sus diarios algo que le diera razón en haber pensando abandonar el país. Y para él, cada página, en cada renglón, había tantas razones que el sentirse culpable en algún momento ahora le parecía ridículo, tonto y casi patético. ¿Para que vivir el embarazo de Marcela, por guapa que fuera, aunque la amara, si sabía que pronto la volvería a abandonar? Mejor así, seguro que a ella tampoco le importaba tanto.