sábado, 9 de abril de 2011

Veintitrés

Esa noche se odiaba, hablaba mal de ella con sí misma. Escribía notas de suicidio en donde pedía perdón a muchas personas y explicaba a cada una el por qué, luego las rompia y seguí llorando  volvía a pensar en otras ciudades, se sentía estúpida al pensar que había escrito notas pidiendo disculpas, se recriminaba cada una. Lloraba y se reía sola después de esa imagen patética de ella misma llorando por pedir disculpas y recriminárselo.