sábado, 19 de febrero de 2011

Veinte

Cuando tenían veinte años, Vera y Rodolfo, pensaban tanto en los treintas que siempre pensaron que serían maravillosos. Al cumplir Vera veinticuatro había llorado casi durante una hora al darse cuenta que los veintitrés años había sido su año más feliz. Volvería a llorar al cumplir los veinticinco y continuar segura que jamás sería tan feliz como cuando tenía veintitrés. Rodolfo creía que nunca había sido tan feliz como para desear volver a tener otra edad, deseaba que llegaran pronto los treinta.

1 comentarios:

Dorotea dijo...

Amigo, ¿cuándo me vas a levantar el castigo?