jueves, 10 de febrero de 2011

Trece

Rodolfo despertó para darse cuenta que Vera estaba a su lado. Le daban ganas de irse y dejarla ahí, pero era muy temprano para salir de casa. Le había pedido que no se quedara. Amanecer con la cara de ella como inicio de día, recordando que regada por el piso está la ropa de ambos no lo soportaba. Sabía que eso alejaría a Vera de la metáfora de las ballenas y le asustaba pensar en Otilia y Marcela que ni siquiera conocían el departamento.