Cinco pasos había entre ella y yo. Di media vuelta y caminé sin pensarlo, se lo había dicho varias veces. Nos encontramos por casualidad, esas casualidades fabricadas por mí. Le dije adiós sin que lo supiera, aunque creo que ambos sabíamos que no la volvería a ver. Los dos sumamos, y yo la resté a ella por fin. Tenía cosas que pensar.
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